jueves, 20 de junio de 2013

Caín - Juan J. Catalano



Nunca me llevé bien con mi hermano Abel, lo único que nos unía era la pasión por los fierros; yo corría en autos y él en motos. Después de muchos años nos reencontramos corriendo en el rally Dakar, él con su moto yo con mi camioneta y créanme que no ví. Venía peleando un puesto, volé sobre la duna y caí sobre un motociclista que había caído al pie del arenal.

Sobre el autor: Juan J. Catalano