lunes, 12 de octubre de 2009

Memorándum – Sergio Gaut vel Hartman


De: Supervisor Galáctico de Construcciones Monumentales
A: Consejo de Ingeniería y Arquitectura Cósmica
CC: Departamento de Nutrición y Planeamiento Alimentario
Realizado el reconocimiento in situ de las construcciones realizadas en el planeta JHR-0909-VK del sistema solar PLY-3945-HS, se ha podido comprobar que cumplieron su cometido. Los aborígenes orientaron sus psiquis al desentrañamiento del origen de las mismas y por lo tanto sus cuerpos se han vectorizado cumpliendo con las estipulaciones de nuestros nutricionistas. Doy curso al informe correspondiente y quedo a la espera de las primeras recolecciones. Si se me permite una digresión, se ha incrementado la producción de norja en mis luyas y no veo el momento de hincar mis gukos en los tiernos miembros de esas criaturas.


Triunfo - Antonio Cruz


Acto I
Corre desenfrenado sintiendo los trancos apresurados de sus perseguidores, pero está dispuesto a cumplir con su objetivo.
La multitud ruge como en el circo romano.
Casi lo alcanzan cuando logra realizar el disparo y sabe que ha tenido éxito.

Acto II
Eufórico por su éxito inicia una nueva carrera. Ahora los perseguidores son otros.
El rugido de la multitud es ensordecedor.
A mitad de camino lo alcanzan y lo derriban, pero logra escapar y reinicia la marcha en pos de su destino.

Acto III
Sudoroso, trepa apresurado el alambrado con ojos desorbitados y con la boca abierta en el incomparable grito mientras festeja el gol con su hinchada.

Legado - Jorge X. Antares


Legado - Jorge X. Antares
Lorea recogió la carta de correos. El cheque mensual del fondo vitalicio que le había legado su padre estaba dentro... Y también algo más. El fantasma de tio Albert le saludó desde una silla. Se encogió de hombros y le saludó. Con la herencia venía esta obligación. Se dio fuerzas pensando que sólo sería un mes y que luego su hermano Mon cargaría con el espíritu pesado el resto del año.

Foto: Kafka M1 HR

sábado, 10 de octubre de 2009

Deconstruyendo - José Vicente Ortuño


Un gran cocinero y un escritor de éxito acordaron halagarse mutuamente con lo mejor de su arte.
Le tocó primero al literato probar el menú que había encumbrado al otro a la fama. En el plato encontró un huevo, una patata y una cebolla, crudos y sin pelar, algo de aceite y sal.
—¿Qué es esto? —preguntó extrañado.
—Es tortilla de patata deconstruida —respondió el orgulloso cocinero.
Al novelista le fue imposible comerse la “tortilla”, lo cual ofendió grandemente al cocinero.
Al día siguiente el escritor se personó en el restaurante para entregar el cuento prometido. El cocinero tomó la página que éste le tendía y leyó:
“20 sustantivos, 15 artículos determinados, 16 artículos indeterminados, 19 adjetivos, 30 pronombres, 25 verbos, 14 adverbios y 3 conjunciones.”
—¿Pero esto qué es? —preguntó perplejo el cocinero.
—Pero, si está claro —respondió el escritor—, es literatura deconstruida.

Ungüento - José Luis Vasconcelos


Por años usó inútilmente pomadas para calmar la rasquera que descarapelaba su cráneo. Hasta que un ciego vendedor de ungüentos llegó a su hogar y le dijo: Use esto y no sufra más doña Medusa, no es caspa lo que tiene, sólo que su cabello siempre cambia de piel.

Frase bíblica (Lc 20, 20) - Antonio Cruz


Para César José

“Dad al César lo que es del César”, dijo el león.
La hiena, asustada, abandonó el banquete que se estaba dando con la osamenta de un ciervo y desde entonces come solamente carroña.

Espantosa agonía lenta de Pardiez Monamour, escritor de pluma fructífera – Héctor Ranea


Estaba nuestro héroe escribiendo un larguísimo poema de amor, cuando al sacar punta a la pluma de ganso inadvertidamente se hizo un tajo en la yema del índice de la mano izquierda. Tan largo fue su poema, tanta la pasión que Pardiez puso en él, que la sangre que manaba se hizo primero un charco, luego un río que, mezclado con la tinta y las barbas de la pluma, fue a llenar la tina del baño, luego, en hilos salió del apartamento, para aparecer en las cloacas y fue bebidos por inmundas ratas que tuvieron camadas de mutantes. Pardiez falleció exangüe después del último verso en el centésimo quincuagésimo nono folio, a poco de poner su firma en él. Las ratas ahora veneran ese poema que robaron del escritorio del poeta y conservan su cadáver momificado.

Postmortem - José Luis Zárate


Cuando el corazón se detiene, el cerebro sobrevive unos seis minutos. Los cadáveres conservan un tiempo una temperatura normal, a veces parpadean o hay un espasmo postmortem. Se han reportado cuerpos que gimen en la mesa de autopsias. A veces son gases que pasan por la garganta. A veces sólo son los tatuajes.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

jueves, 8 de octubre de 2009

Viento soplando para el lado de los tomates - Sergio Gaut vel Hartman & Héctor Ranea


La abeja partió sonora esa mañana buscando flores frescas de tomate. Tenían una entrega para esa tarde, así que tomó la racha correspondiente, según la guía, pero se asustó al encontrarse que la corriente de aire estaba desorientada y buscaba lo que no sabía que buscaba y no buscaba lo que tenía y no quería lo que quería aunque lo quisiera. Se bajó rápido, aunque lejos del tomatal, esperaría la próxima ráfaga. No sea cosa que después en la colmena le reprochen una baja en la productividad.

Imagen: Pablo Picasso "Retrato de Mª Therese Walter" (detalle)

Sala de emergencias - Antonio Cruz


La mujer camina presurosa y desencajada. Busca con ansiedad hasta que lee: "SALA DE EMERGENCIAS". Entra sin dudar. Nadie la detiene. Todos están ocupados. Observa con atención al individuo de verde y a la mujer de blanco que trabajan con ímpetu frenético. Fija su mirada en el rostro del hombre que yace sobre la camilla. A pesar de la máscara de oxígeno y del tinte violáceo lo reconoce. Es él. ¡No estaba equivocada! Intenta avanzar hacia el enfermo pero duda. La desconciertan los ruidos de los aparatos. Se sacude la incertidumbre y avanza. Se acerca con extraña sutileza. Desplaza al médico y a la enfermera. Pone su mano en el pecho del enfermo; éste lanza un agónico gemido y expira. El médico cierra los ojos contrariado y la enfermera se queda tiesa.
Decepcionados abandonan la lucha. La dama del traje oscuro se aleja satisfecha.

(Seleccionado por la Universidad de Tucumán para su “PANORAMA DEL MICRORRELATO EN EL NOROESTE ARGENTINO”)


Imagen: Pablo Picasso "Ciencia y caridad"

Círculo vicioso - Adelaida Saucedo


Cuando ella murió, supo que tenía que hacer todo lo posible o incluso lo imposible para traerla de vuelta. Era su gran amor y nunca podría perdonarse no hacer lo que estuviese en su mano para hacerla vivir de nuevo. Completó el ritual e hizo el sacrificio más grande: dio su vida por ella.
Cuando ella despertó y le vio muerto a su lado, supo que tenía que hacer todo lo posible o incluso lo imposible para traerle de vuelta. Era su gran amor y nunca podría perdonarse no hacer lo que estuviese en su mano para hacerle vivir de nuevo. Completó el ritual e hizo el sacrificio más grande: dio su vida por él.

Imagen: Pablo Picasso "Madre con niño muerto"

Filosofia terminal - Laurent Girardon


Mi vecino de celda era un maldito filósofo. Ayer aún se interrogaba sobre los orígenes de la vida, de la muerte, de Dios… Esta mañana, los carceleros lo encontraron colgado de un cinturón. Deduzco que tuvo que encontrar ciertas respuestas.
Traducción del francés: Jacques Fuentealba


Imagen: Pablo Picasso "Retrato de Ambroise Vollard" (detalle)

Puntos de vista - Saturnino Rodríguez Riverón


Me he puesto a observar cómo se debate mi hijo en su escaso metro cúbico de cuna y no puedo más que pensar, mientras él me mira con bizarría desde su desarmante inocencia, si efectivamente está enjaulado detrás de los barrotes de madera o seré yo, desde su perspectiva, el encerrado, prisionero inexorable en la maldita realidad.

Imagen: Pablo Picasso "Fábrica en Horta del Ebro"

miércoles, 7 de octubre de 2009

Ida y vuelta – Sergio Gaut vel Hartman



Cuando se enamoró de aquella mujer supuso que se había limitado a responder al encantador llamado de las hormonas, tanto tiempo erradicadas de su vida. Pero no tardó en descubrir el error de ese enfoque: era su vida la que se había exiliado del sexo y que ahora, de un modo torpe, desmañado, casi grosero, trataba de encontrar el camino de regreso.

El poema más bello del mundo - Antonio Cruz


Cierta vez, las musas Eratos, Calíope y Talía decidieron usar un mortal para dirimir cual de ellas era capaz de provocar un estado tal de éxtasis que lo llevara a escribir un poema insuperable. Bajaron a la tierra una noche de primavera, eligieron a un poeta desconocido y cada una le dedicó un largo instante para tratar de inspirarlo de la manera más profunda pero no pudieron lograrlo porque el pobre estaba borracho de alegría. Esa tarde, había descubierto el amor y al llegar a su morada ya había escrito el poema más bello del mundo.

Siseneg - Daniel Frini





Seis días antes, murieron los animales. Cinco días antes, la lluvia mató toda vegetación. Cuatro días antes, la niebla borró cielo y firmamento. Tres días antes, el caos mezcló las aguas y la tierra. Dos días antes desapareció el hombre. En el último día, dije “apáguese la luz”. Después, descansé.

Besos subrepticios - Héctor Ranea


Besos subrepticios - Héctor Ranea
En las filas de pasajeros interestelares comenzó con timidez y luego fue confirmado en gran cantidad de casos: a las mujeres, que debían ser desnudadas antes de la inyección que les preparaban para la vida en suspenso vía coma químico, el androide encargado de hacerlo les daba un beso en el ombligo que les dejaba una marca bastante vergonzante e indeleble por el aceite usado en la saliva de estos aparatos.
Se lo reprogramó, pero el androide sólo cambiaba el lugar del ósculo. Finalmente hubo que sacrificarlo.
Ese día el androide lloró lágrimas del mismo aceite con el que dejaba sus marcas.

Lenguaje técnico 2 - Antonio Cruz


“¡Aguja!” Dice el hombre con autoridad. La mujer pone de manera firme una aguja con hilo en la mano abierta de él.
“¡Tijera!” Requiere el hombre un instante más tarde y la escena se repite.
“¡Bisturí!” Pide ahora el sujeto y la mujer lo mira enojada.
“Cuchillo querrás decir. Que seas uno de los mejores cirujanos de la ciudad no es motivo suficiente para que emplees tu lenguaje técnico hasta para preparar un vulgar matambre arrollado”.


(Citado por médicos en la mesa de café del Bar del Gordo Chicho, Santiago del Estero, 2008)

martes, 6 de octubre de 2009

Humor negro, africano – Sergio Gaut vel Hartman & Héctor Ranea


La maestra belga, en el Congo, pregunta a sus alumnos:
—Si le cortamos el brazo a este niño por no aportar la cuota diaria de leche de caucho, ¿hasta cuánto podrá contar de ahora en más?
—¡Hasta cinco señorita! —gritan a coro los niños, aplicados y alertas, a pesar de la ceguera. .
—No, ¡está mal! —replica ella, furiosa—. Apliquen sus cuatro sentidos restantes a la resolución de los problemas que les planteo o les arrancaré las orejas. Si no fueran unos negros retrasados mentales habrían descubierto que este niño es reincidente y ya le han cortado la otra mano y una pierna.

Civilizacion en ruinas - Saturnino Rodríguez Riverón


Gran pueblo, el griego. Hacían bien lo bueno, y bien además lo malo. Crearon dioses parecidos a los hombres y educaron hombres semejantes a los dioses. He ahí  nuestro comienzo, el inicio de la civilización occidental. De ahí partimos, de ese pueblo de excelentes arquitectos, capaces de construir ruinas con tan pasmosa perfección.

Cosas de chicos - Ester Guariniello


No entendía por qué lo escrutaban esos rostros espantados; ni tampoco los gritos desgarradores. Él había escuchado con claridad cuando la mamá y las tías, inclinadas sobre la cuna del bebé, decían: “Es un muñequito, con esos cachetitos gorditos; está para comérselo”.

Praga Holosevich - Antonio Jesús Cruz


La nieve cae sobre Praga. Mientras bajan las escaleras del hotel “Europa”, el hombre se vuelve a su esposa.
—Soñé que nos mataban a cuchillazos para robarnos.
—Tu y tus sueños —contesta irónicamente la mujer.
—Mis sueños siempre se cumplen —insiste el sujeto.
—Mentira —replica la mujer—. Hace veinte años que te aguanto y nunca se te cumplió ninguno —dice con la intención de hacerlo enojar.
—Sería prudente que no saliésemos del hotel.
—¿Y tú crees que por tus estúpidos sueños, que ya me tienen harta, dejaré de conocer ésta hermosa ciudad?
—Espero que no tengamos que arrepentirnos.
Un rato más tarde, mientras corre desesperado por los vacíos andenes de la estación de Praga Holosevich tapando con sus manos la herida que borborita en su costado, el hombre tiene la certeza de que, como siempre, su sueño se cumplirá inexorablemente.

Quejas y zumbidos – Héctor Ranea


No es que sea un tipo excepcionalmente obsesivo, pero Roberto se queja de muchos ruidos nocturnos cuya naturaleza nadie es capaz de discernir porque, entre otras cosas, casi nunca son percibidos por nadie de su familia. Lo mismo pasa con los olores, pero esa es otra historia. El tema con los ruidos es que no lo dejan dormir y ya está perdiendo peso, masa muscular, apetito, ganas de cortarse las uñas, entre otras pérdidas.
Escucha el zumbido de una mosca a cien metros en verano. Lo despiertan las hojas del árbol cuando caen.
En el duermevela en el que está es un peligro cuando maneja el automóvil pues casi no duerme desde que escuchó cómo la mujer le decía al otro, por teléfono:
—Es nada más que cuestión de tiempo. En cuanto Roberto se duerma, lo matamos.

domingo, 4 de octubre de 2009

Espejos de palabras - Rafael Vazquez


Cuando hablaron de espejos que cuentan la luz, que detallan los perfiles y los colores, pensamos en voces sensuales, en descripciones piadosas de los rostros, de los torsos y de las sonrisas. Y a veces era así. Los espejos decían en cierto modo lo que queríamos oír. Pero otras veces era tal el espanto de los estragos del tiempo que el azogue prefería narrar las paredes del fondo, la grifería de acero inoxidable, la lámpara de araña.

Un filósofo mundano - Saturnino Rodriguez Riverón


El hombre es capaz de los actos más sublimes y también del proceder más deleznable. Propio de la condición humana son la bondad, el amor, el desprendimiento estoico, la razón, la verdad y la justicia; pero además la avaricia, la envidia, la mentira, el crimen, la deshonestidad, la traición, la hipocresía. Porque como mismo posee un cerebro y un corazón capaces de las mayores grandezas, posee también intestinos enrollados en espiral, serpentín diabólico que fabrica a escondidas toda la mierda del mundo.

Ecos - Adelaida Saucedo


A las diez en punto de la noche sonaba el susurro masculino. Al cabo de un minuto, se escuchaba el grito apagado de una mujer y, después, el eco de su llanto. La primera vez que lo escuchó, buscó el origen del llanto, que terminaba puntualmente a las diez y cinco, por todo el sótano del aparcamiento.
No logró encontrarlo y de oír la misma secuencia noche tras noche, empezó a ignorarlo. El susurro hoy es cerca de su oído y, aunque acelera el paso y su taconeo reverbera en los pasillos vacíos, sabe que en un minuto el grito ahogado será el suyo.

viernes, 2 de octubre de 2009

Rarezas del abuelo - Jordi Cebrián



El abuelo les tenía preocupados. Le veían acarrear trastos, tubos, cables que encontraba por la calle y acumulaba en su habitación. Mientras los nietos hacían los deberes, él les cogía un lápiz o un rotulador y se encerraba a dibujar garabatos en papeles raídos que no dejaba ver a nadie. De noche golpeaba sus tubos de metal hasta que le chillaban que parara. Llamaron a los servicios sociales, pues habían oído hablar de viejos que empiezan a acumular porquerías, pero quien vino a buscarle fue la policía. Desalojaron la casa, y la ciudad entera, por el peligro de explosión nuclear.

Tomado de: http://cienpalabras.blogspot.com/

Minimalista - Paloma Zubieta López



Un hombre.

Un hombre con sombrero sentado en una banca del parque.
Un reloj inmóvil, un recuerdo y un dolor profundo.
Unos labios.
Un domingo al amanecer.
Una cerradura abierta, un olor extraño.
Un portazo y gritos.
Un secreto a voces.
Una persecución por las escaleras.
Un abismo y un instante.
Una decisión.
Un día de lluvia.
Un funeral.
Un hombre, una banca, un parque, una vida rota.
El hombre se va. Esta fue su historia.



Tomado de: http://deesquinasyrincones.blogspot.com/

Conflicto etílico – Sergio Gaut vel Hartman



Nadie pudo explicar por qué los océanos de Birrania eran de cerveza rubia. Pero lo que sí tenemos en claro es que la guerra entre Heineken, Budweiser, Guinness, Isenbeck, Brahma, Löwenbräu, Corona, Beck, Quilmes, Miller, Zywiec, Carlsberg, Kronenbourg, Amstel, Stella Artois y Pilsner Urquell fue el desencadenante de un colapso que destruyó por completo el planeta del litigio y afectó de un modo severo a los mundos vecinos. Insatisfechas, las compañías siguen buscando planetas con océanos de cerveza en otros rincones de la galaxia, y muy pronto en otras galaxias.

Ingeniería financiera - Jordi Cebrián



Dicen que hubo un hombre que hizo una gran fortuna. Le aconsejaron recurrir a la ingeniería financiera, así que puso su dinero en paraísos offshore, a través de sociedades interpuestas y mediante seguros de prima única, débitos de interés diferido y ponderables de alto valor a nombre de terceros. Lo transfirió todo a una cuenta numerada que, a su vez, vinculaba los valores con los índices promediados de los fondos opacos. Cuando necesitó dinero, intentó recordar cómo era todo, pero se hizo un lío. Aún sigue la fortuna perdida en el laberinto financiero, y cómo me lo contaron lo cuento.

http://cienpalabras.blogspot.com/