martes, 3 de noviembre de 2009

Carnes I - Esther Andradi


Carnes I - Esther Andradi

¿Hay algo más masculino que la carne?
¿Más violento y lleno de provocaciones que un trozo de carne fresca colgando del gancho? A veces, cuando mi esmerado casero destroza la carne con un hacha y sobre un tronco – procedimiento común en los mercados peruanos, pero que, como se sabe no es lo más apropiado- después, mientras sorteo astillitas de madera y huesitos triturados, siento que me como un macho. Un camionero en musculosa, bigotes y barba incluída.
Prefiero las verduras y frutas, mil veces. Pero entre nosotras las hay carnívoras...¡y cómo!

Publicado en Come, éste es mi cuerpo, Buenos Aires, Ediciones Último Reino, 1997.
Tomado de: http://ficcionminima.blogspot.com/

Fotografía: de Luciano Franco Cutrera

Carnes II - Esther Andradi


Carnes II - Esther Andradi

Verdad es que también existen aquellas carnes andróginas, y una que otra asexuada, tierna como recién nacido. Entre las primeras, qué duda cabe, están todas las formas de los lomos exceptuando aquellos fuertemente aderezados -con pimienta por ejemplo- que me retrotraen indefectiblemente a la imagen del hombre del camión.
Entre las segundas, el insípido pollo y algunas variedades de pescados.
¿Los mariscos? Esos tienen todos los sexos y aun los que no tienen nombre, toxinas incluidas, sazonando la moral y el rito de chupar y sorber el laberinto de sus interiores. Como decía Proust -“con todo el pasmo y el dolor del amor"-.
O como dijo alguna vez una analista querida: "-No se preocupe por sus opciones sexuales. Los pansexuales como usted, no conocen reglas-".
Igualito a los mariscos.

Publicado en Come, éste es mi cuerpo, Buenos Aires, Ediciones Último Reino, 1997.
Tomado de: http://ficcionminima.blogspot.com/

Fotografía: de Andrés Caballieri

domingo, 1 de noviembre de 2009

Inmortal - Héctor Ranea


No hay caso. No sé ser inmortal. Viví casi noventicuatro años sin sobresaltos. Nunca nadie me mató. Ni homicidas profesionales, ni médicos, ni disgustos. Simplemente, nunca estuve en peligro. Siempre incólume por causas naturales. Presiento que pronto me moriré por cuestiones biológicas, pero como nunca antes me morí no sé bien cómo haré para ejercer mi poder de resurrección. Si me hubiera muerto más veces, hubiera entrenado de joven. Ahora le tengo miedo a mi inmortalidad. ¿Y si mi resurrección no la sé manejar bien y quedo a mitad de camino, como un zombie? La verdad, ahora me arrepiento de haber sido tan suertudo. Podría haberme enrolado en una guerra para probar fortuna. Pero no, salí pacifista. Me podría haber tirado de un tren. Pero no, salí respetuoso y me daba no sé qué salpicar de sangre. Es al pedo. No sé ser inmortal.

Imagen: Abstracto Rojos de López Ávila

Horas enteras - José Luis Zárate


A veces no puedo evitarlo, abro la ventana, y me resigno a tener un hada revoloteando por la sala.
Pero es que no soporto verlas, horas enteras, golpeando la cabeza contra el cristal.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

Imagen: Bodegón de López Ávila

Impacto - Sergio Gaut Vel Hartman


Se conocieron en el chat. Empezaron hablando de las cosas cotidianas, fruslerías, pero a medida que la relación avanzó se contaron intimidades y casi todas sus vidas. A la semana sabían todo lo que dos personas se atreven a revelarse y sólo faltaba que se conocieran en persona. No obstante, en el último chat, la víspera del encuentro, ella sintió que debía revelar un secreto celosamente guardado, algo que no se había atrevido a decirle para no lastimar su sensibilidad de triste dependiente de una ferretería.
—Ruperto —dijo ella—. Debo contarle algo, y no quiero que lo tome a mal: soy una mujer de letras, no empleada de una tienda.
—No importa —dijo él—. Podré soportarlo.
Pero no lo soportó. Verla caminar hacia él, toda jotas, haches y zetas, le produjo un infarto cardiaco y murió antes de poder estrecharle la mano.

Imagen: Inspiración en azul de López Ávila

En altamar - Alejandro Ramírez Giraldo


Después del naufragio dos sombras nadan briosamente hacia el islote en altamar.
-¡Qué difícil, Dios mío! ¡Qué difícil!
-Sí, Capitán. Y si eso decimos nosotros, qué dirán los que sobrevivieron.

Tomado de: http://cuentominicuento.blogspot.com

Imagen: Abstract de López Ávila

Sobre el autor: Alejandro Ramírez Giraldo

miércoles, 28 de octubre de 2009

Historia romántica - Saturnino Rodríguez Riverón




La quería demasiado, casi dos veces lo común para estos casos. Y su desilusión fue al mismo tiempo demasiado grande: casi tres veces lo normal en tales ocasiones.
Su vida quedaba vacía, sin sentido, oh, ahora que comprobaba la inutilidad de todo amor. Buscó entre sus cosas la pistola, y pensando cómo descerrajarse un tiro en pleno pecho, recordó sus cursis palabras prometiendo lo imposible, las citas, los encuentros. Y de esos argumentos surgió un hermoso bolero, y quedó olvidada la pistola y la mujer también fue olvidada. Es un gran compositor, decían después los críticos.

Comunicado de Ediciones Bricolajes Divinos — Benoît Giuseppin



Lamentamos informarles que la publicación de la enciclopedia en fascículos “Construya un mundo perfecto en 30 lecciones” está definitivamente detenida en su séptimo número. Por su seguridad, se aconseja no conservar su prototipo.



Traducción del francés: Jacques Fuentealba

Lamia Lamur - Lilian Elphick


Soy Lamia Lamur y busco comillas angulares para citar mi propia historia, que es sinuosa y sibilina. Busco, además, amante de cuerpo entero, ojalá bien hombrecito, que me haga cariño en las escamas y en esa piel que luego se desprende de mi nombre, lamida por el vicio reiterado de ha pasado un caballero, ¡quién sabe por qué pasó!
Soy saliva amistosa. Construyo puentes que las arañas envidian. Desbrozo abismos. De boca en boca, de beso en beso; dientes cariados en donde anido para exhalar mis enseñanzas.
Esto no es una canción, por si ya están oyendo campanadas en sus órganos sexuales. Es mi llamado a escribir desde el silencio.
No todo es tan trágico mientras se mastican niños envueltos.

Tomado de: http://lilielphick.blogspot.com/

Bipolaridad - Esteban Dublín


El pastor no lograba explicarse por qué siempre después de las noches de luna llena desaparecía una de sus ovejas y, menos aún, la razón por la que amanecía desnudo, empapado en sangre y cubierto de huesos en medio del rebaño.

Tomado de: http://estebandublin.blogspot.com/

sábado, 24 de octubre de 2009

Soledad — Antonio Cruz


Está solo y tiene miedo. Ha pasado antes por situaciones como ésta pero no logra acostumbrarse. Piensa en los boxeadores en el momento de subir al ring para enfrentar su destino. O en un escalador intentando llegar en absoluta soledad a la cima más inaccesible.
Aprieta los puños, cierra los ojos y se prepara. Ante sus ojos, un desierto blanco lo espera. No es otra cosa que el desafío de su vida; nadie puede ayudarlo en este momento.
La del escritor es una faena absolutamente solitaria cuando tiene que enfrentarse con la hoja vacía y debe llenarla de palabras.

Descontrol - Esteban Dublín


Por algo que no es aún capaz de explicar, el personaje siente que no está trabajando del todo bien. Su impresión toma fuerza, sobre todo, cuando sabe que debe llegar urgentemente hasta el castillo para salvar a la doncella, pero termina sumergido en un túnel, guardándose un dinero que ha encontrado de casualidad. Por más que está empeñado en cumplir su épica labor, algo mucho más grande que él le impide moverse del modo que desea. La situación llega al extremo cuando sin razón alguna queda suspendido en el aire justo después de un salto casi mortal. Al otro lado, en un espacio que el héroe ni siquiera imagina, un chiquillo le ha puesto pausa a su Gameboy.

Tomado de: http://estebandublin.blogspot.com/

jueves, 22 de octubre de 2009

Metamorfosis en la fuente - Héctor Ranea



Hoy volví a verlo, debo decir que lo que narro lo vi con mis propios ojos. El cuervo bajó a beber de la fuente de la ninfa, se dejó tomar otras cuantas fotos porque sabía que de todas maneras me saldrían mal y volvió a volar a su balcón en el tercer piso. Se metió entre las macetas para ponerse a la sombra.
Me quedé por ahí para verlo salir de nuevo, pero una sombra gris y ominosa desde la ventana me miraba con ojos abismalmente humanos. Sentí miedo y me fui, prometiendo volver aun a sabiendas de que esa sería mi última visita a la fuente.

Rutina laboral - Alejandro Ramírez Giraldo


8:00 - En la oficina del Jefe.
8:06 - Lo insulto mentalmente y finjo que le presto atención.
9:37 - Llamada del Jefe rechazada.
11:27 - Visita del Jefe a mi oficina. Largo diálogo.
12: 09 - Salimos a almorzar. Dice algo lujurioso y hago un rictus de hipocresía.
14: 52 - Nuevas insinuaciones. No realizo ninguna de mis obligaciones.
17: 41 - Se ofrece a llevarme a casa.
18: 22 - Lo beso y lo dejo excitado en el carro. Pienso en cómo extender esta situación y sacar réditos.
18: 27 - Beso a mi esposa y a los niños.

Tomado de: http://cuentominicuento.blogspot.com/

Sobre el autor: Alejandro Ramírez Giraldo

martes, 20 de octubre de 2009

¡Arg! – Olivier Gechter y Vincent Corlaix


Después de haber visionado un kabuki, escuchado un concierto de flamenco y probado cocina holandesa, el almirante Spong, jefe de la Flota Imperial de Orión, quedó convencido: la Tierra tenía que ser destruida por el fuego cuanto antes.

Traducción del francés: Jacques Fuentealba

Palabra de Ángela - Esteban Dublín


Aunque cueste creerlo, en medio de las figuras celestiales hay un ángel que vela porque el significado de las palabras se respete. Su trabajo es arduo y basta conocer sus labores para determinar por qué: no sólo debe cuidar que la palabra empleada diga lo que indica su acepción, sino que el valor moral del vocablo se respete como debe ser. Cada vez que alguien viola alguna de estas normas, sea cual sea su situación, el ángel quita un trozo de una nube, lo aparta en un rincón para indicar el "pecado" del mortal y así poder establecer el estado futuro de su alma. Si alguien le echara un vistazo a los trozos, fácilmente se daría cuenta de que los periodistas están condenados al Limbo y los políticos, definitivamente, al Infierno.

Tomado de: http://estebandublin.blogspot.com/

Homicidio doméstico - Saturnino Rodríguez Riverón


Viviré sólo para sentir cómo mueres entre mis manos.

Y el asesino lo apretaba, quería comprimirlo, sacarle hasta el último aliento. Pero nunca lograba estrangularlo completamente. Una y otra vez, el acordeón testarudo recuperaba su antigua forma para desesperación del músico.

Como me considero un buen sicólogo, decidí socorrerlo - Antonio Cruz


En cuanto lo vi en el puente con la mirada perdida y el rostro confuso supe que necesitaba ayuda. Como me considero un buen psicólogo, decidí socorrerlo.
Me acerqué, le ofrecí un cigarrillo y nos quedamos conversando largas horas apoyados en la baranda.
Ya casi amanecía cuando apreté el gatillo. Aguanté el cuerpo con el hombro y disparé por segunda vez a su cabeza. Luego, con un empujón, lo tiré al río.
Me alejé con paso sereno y la satisfacción del deber cumplido. No hay nada que me ponga más contento que ayudar a los suicidas indecisos.

(Primera mención, concurso literario Psi XXI año 2003. Seleccionado en el Festival de Cuento Breve Latinoamericano. Revista LEA. Año 2004)

Meditaciones - Antonio Cruz


“Dicen que la distancia es el olvido”, piensa Ulises receloso mientras deambula buscando el camino exacto de regreso a Ítaca.

“No siempre la distancia es el olvido” medita Penélope mientras teje y desteje esperando el regreso de su esposo.

Magia - Antonio Cruz


"Ahora sacaré un conejo" dijo el mago tocando la galera con su varita mágica pero no salió ninguno. Como quería saber lo que ocurría se metió dentro de ella. Desde aquel día, un conejo recorre el mundo sacando magos de una galera.

(Seleccionado por la Universidad de Tucumán para su “PANORAMA DEL MICRORRELATO EN EL NOROESTE ARGENTINO”)

Filipo - Antonio Cruz


Cuentan que Filipo fue a espiar a su esposa Olimpíada en el himeneo. Cómo estaba borracho se cayó y golpeó uno de sus ojos por lo que se quedó tuerto. Desde aquella noche, se rumorea en el palacio que Filipo fue cegado en un ojo por el dios Amón que convertido en dragón se regodeaba con la mujer.
El nunca desmintió la versión.

(Selección Provincial. Concurso Literario Nacional C.F.I. – Año 2004)

domingo, 18 de octubre de 2009

Velador - Angela Schnoor


Después que aumentó la violencia en la ciudad, las capillas mortuorias empezaron a cerrar durante la noche. Como los operarios del lugar ya lo consideraban un compañero, él aprovechaba para quedarse junto a los cuerpos de las mujeres sin acompañantes. Solo en la sala, cantaba y rezaba por aquellas que allí reposaban. Este acto calmaba en su alma la sensación de haber abandonado a su madre, muerta al dar a luz. El único inconveniente se producía cuando el sueño lo vencía y olvidaba limpiar, antes del amanecer, el resultado del inmenso placer que sentía al copular con las difuntas.

Polifacético - Javier López


Aquel diamante tenía muchas facetas.
La principal era su poder de seducción. Pero también la de nublar la mente de quien lo poseía y volver egoístas a las personas.
La que nadie conocía era que, siendo un diamante falso, sus facetas lo hacían parecer auténtico.

Tomado de: Merienda en el parque

viernes, 16 de octubre de 2009

Último deseo - Adelaida Saucedo


Tuvo mucho cuidado en la formulación de su último deseo. El genio ya le había engañado dos veces y hubiese sido tonto dejarse engañar una tercera vez. Pensó en su jefe, que nunca le daba ese puesto que ella merecía. Pensó en Marcos, que le había dejado por una chica más joven.
—Que se mueran todos aquellos que no aprecian lo que valgo.
Cuando vio sonreír al genio, recordó su problema de autoestima.

Dios.com - Jorge Oropeza



El mundo recibió con desconfianza el Portal en Internet que anunciaba ser creado y atendido por el mismísimo Todopoderoso. Sin embargo, conforme los milagros fueron conociéndose, la gente sintió tocadas las fibras más íntimas de su ser, y una nueva ola de fe nació. Sonriente, el demonio respondía todos los mensajes que llegaban hasta el Portal; por fin había logrado revivir la vieja quimera de que Dios existía.

Tomado de: http://elvacioquevincula.blogspot.com/

Sobre el autor: Jorge Oropeza

Algo nuevo - Héctor F Ranea Sandoval & María del Pilar Jorge


Se asomó a la mañana con ganas de hacer algo nuevo. Le sonrió al espejo una y otra vez, hasta que el reflejo dejó de ser una mueca absurda, para convertirse en una sonrisa franca.
Entonces, se sentó ante su p.c. y junto con el viejo monitor se dedicó a hacer avioncitos de papel virtuales, que se escaparon por la ventana. Corrió a buscarlos y los encontró en el parque, escondidos entre las hojas de los eucaliptos.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuentos misóginos con moraleja. Hoy: Hansel y Gretel – Daniel Frini


Hansel y Gretel vivían con su pobre padre leñador y su cruel madrastra, muy cerca de un espeso bosque. Ya hablaremos, más delante, del engendro del infierno que son las madrastras. Hansel fue convencido por su hermana para ir al bosque, dejando a sus amiguitos que lo habían invitado a jugar a la pelota en el potrero de la otra cuadra, que está al lado del almacén “Das Gardenien”. Resumen: las miguitas de pan que dejaron fueron comidas por las hormigas. Encontraron una casa hecha de dulces donde vivía una bruja que los secuestró, los engordó y se los comió.
Moraleja: queridos varoncitos, las niñas, aún sus hermanas, siempre os llevarán por el camino de la perdición. Y no hay miguitas que valgan.

El verdadero macho no pierde aceite — Laurent Girardon


—¡Entonces, use “Desbloque-Oil” en vez de arruinarse la salud con ese hacha corroída! ¡Triple imbécil!
Por encima de todo, era ese aire de superioridad el que siempre me había hecho odiar a mi suegra. Pero todo ha terminado, ahora: Ya no me hará más reproches, nunca más… En cambio, la vieja tenía toda la razón. Cortar sus huesos sin arriesgarse a contraer lumbago es una verdadera proeza.

Traducción del francés: Jacques Fuentealba

¡Es una vergüenza! – Olivier Gechter y Vincent Corlaix


En lo recóndito de R’lyeh, Cthulhu espera la vuelta de los Primigenios. Espera, espera, espera, pero en vano. Porque nunca se verá a un veraneante recuperar su perro, después de que lo haya abandonado cobardemente en el borde de la autopista.

Traducción del francés: Jacques Fuentealba

lunes, 12 de octubre de 2009

Por turnos - Jorge X. Antares


Por turnos - Jorge X. Antares
Era el chico más duro del correccional. Todos sus compañeros le temían. Incluso los guardas le tenían respeto.
Un día vio un gusano en el suelo y lo piso con rabia. Del gusano salieron luces multicolores que envolvieron al muchacho y lo convirtieron en gusano.
Era el segundo chico más duro del correccional. Todos sus compañeros le temían. Incluso los guardas le tenían respeto…

FOTO: Grajo M2 HR