martes, 6 de julio de 2010

Vuelta de página - Guillermo Rossini

Dejó el libro abierto en la página ciento catorce, donde el protagonista de la novela quedaba encerrado en un departamento, a merced del asesino. Sonó el portero eléctrico y Juan atendió.
—No puedo bajar a abrirte —dijo con voz segura—. Tengo que terminar la novela.
Lo encontraron dos días después, muerto, con un libro sobre el pecho abierto en la página ciento quince.

1 comentario:

Patricia dijo...

He creado un enlace con mi blog, cuando termine de subir mis brves y brevísimos aparecerá allí. Me gusta tu estilo, llevaré tu micro rrr. a mi taller.