lunes, 12 de julio de 2010

Pérdida - Claudio Leonel Siadore Gut


Andrés maceraba su pérdida con cubata de ron, cuando encontró a Nora. La piropeó de lejos, le susurró al oído y se enamoró de ella. La sacó a pasear, le mostró su música y le habló de cicatrices. Le inventó constelaciones, le arregló el cabello. La besó en la mejilla, la mordió en los labios y le dijo que la amaba. Ella lo miró y le dijo que la hacía sentir viva. Él se asustó y volvió a sepultarla.


Imagen: The Man with the Golden Key, de Hubert Hischer

6 comentarios:

Víctor dijo...

La última frase es -literalmente- letal.

Un saludo.

Javi dijo...

Qué desolación...
Gran micro ésta.

ODA dijo...

IMPRESIONANTE!!!

Patricia dijo...

...Y aquí estoy todavía, esperando en mi tumba.
Me encantó

MARIA PIA DANIELSEN dijo...

Eso sucede!! Muy bien escrito!

Leo Gut dijo...

¡Muchisimas gracias!