jueves, 19 de agosto de 2010

Amaneciendo en el cañón - Héctor Ranea


Sosteníamos yo tu cabeza con mi jalte y vos mi cabeza en tu ñalka y bajo la sombra de una riskola teníamos nuestras secciones bien lubricadas para emprender el bolojela. Tiempos de acercamiento al antiguo planeta vacío. Tiempo de acercamientos, vos y yo para estar solos, leer, escribir y pasear a la sombra del cañon.

4 comentarios:

Patricia dijo...

No sé si las palabras tienen base científica o son inventadas. Es lo de menos. Se trata de un micro genial.

Cordiales saludos.

Ogui dijo...

No, Patricia. Ninguna base, ni científica ni de ninguna índole estructurada. Gracias por el elogio...

Javi dijo...

Lo mismo pienso Patricia. Esas palabras tienen un toque de humor y un poco de esperpento increíble. Don Ranea, que nunca deja de sorprendernos.
Genial micro.

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Disculpo las mentiras de Ranea. El noble y antiguo idioma no debe ser revelado.