INDIGNACIÓNAdelaida Saucedo
Indignado por la muerte de su mejor amigo a los diecinueve años, creó una máquina que encerró a la Muerte y así obligarla a llevarse sólo a aquellos que ya tuvieran una cierta edad.
El problema fue decidir la tal cierta edad.

1 comentario:
Demasiado simplón.
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