domingo, 14 de junio de 2009

Más y más - Jorge X. Antares



Se divertían poniendo los petardos más estruendosos. Miraban con ojos infantiles las estelas de los cohetes y los fuegos artificiales que rompían en el cielo nocturno. Cada uno mayor y más retumbante que el anterior. Cuando se les acabaron, no pudieron parar. Tenían la fiebre dentro y necesitaban más. Al bueno de Buzz se le ocurrió hacer cohetes artesanos con botellas vacías de cola, gasolina y pegamento. Su cara se quedó blanca, cuando aparecieron unos ángeles y les atravesaron con sus espadas flamígeras. El deseo de un anciano que quería dormir se había cumplido.

3 comentarios:

Angela dijo...

Muito bom!
E, como se faz para encontrar estes anjos? As noites no Rio de Janeiro estão se tornando um inferno, acabou-se o silêncio!

inocencia dijo...

algo de eso me recuerda a la tragedia en la guarderia de Sonora :'(

Mandy D. Sandoval dijo...

Muy bueno, de verás que sí.

Un saludo.