domingo, 29 de noviembre de 2009

El valor y el precio – Sergio Gaut vel Hartman


La muchacha de ojos verdes olió el perfume que le había obsequiado el extranjero.
—Es usted muy amable… ¿señor?
—David Cooperfield.
—¿El mago?
—No, y tampoco el personaje de Dickens. Soy el hombre del castillo de la colina y he venido a esta ciudad porque tengo un proceso pendiente.
—¿Es usted un asesino? —La muchacha de ojos verdes se tapó la boca con la mano
—No, señorita, apenas un hombre que cree en la seducción, pero eso tiene un precio, ¿no cree?
—Ya lo creo —dijo ella—. ¡Guardias!

1 comentario:

reltih dijo...

full, loco tu escrito, me encantó.