viernes, 27 de noviembre de 2009

Sansona - Lilian Elphick



Él me agarró por la espalda, las manos tensas en mi pecho. Me gustó, no puedo negarlo. Sabía que mi codo guardaba toda la fuerza del mundo. Y así fue. Un golpe certero. Luego, el puño izquierdo voló hacia su ceja. Mis nudillos amaron esa valiente sangre. Tambaleó un poco, uppercut, mentón triturado. Tenía la navaja lista. La hubiera hundido en su yugular, pero preferí cortar mi larga trenza y lanzársela al hombrón que se revolcaba en el suelo.
Marimacho -gritó, con baba entre los dientes, cogiendo la trenza y devorándola.
En aquellos días de lluvia, me lavaba el pelo con cicuta, para no andar aleonada.

Tomado de: http://lilielphick.wordpress.com/

7 comentarios:

María del Pilar dijo...

muy buen cuento

Salemo dijo...

Claro. Y bien feminista.Que crueles que son las mujeres.
El cuento, de todas maneras, está bueno.

Georgells dijo...

Espectacular. Por eso no hay que subestimar nunca al contrincante...

G.

Javi dijo...

Me gustó mucho este cuento Lilian.

rojo dijo...

muy, muy lindo. me encantó!

rojo dijo...

me encantó! muy, muy bueno! se lo dediqué a una amiga por facebook, espero no te disguste.. saludos ;) mi face "rojogrillo"

rojo dijo...

me encantó! muy, muy bueno. se lo dediqué a una amiga. espero no te discguste. mi face "rojogrillo" ;)