¡Oh, no! ¡Me he convertido en una planta! Un vegetal que no se mueve de su sitio. ¡Mis brazos son hojas y mis piernas tallos! Abro la boca y los pétalos se zarandean. ¡No puede ser, debo estar soñando!
Lo que me queda es abrazar a cualquiera que pase por aquí; veo a una mosca. Abro mis pétalos sin sueños y la trago. Adiós, amigos, si pasan o pasean por el Jardín Botánico no dejen de visitarme. Quizás se queden sin un ojo, sin un dedo, sin nariz. Pero tendrán el placer de conocerme... íntimamente.
Sobre la autora: Adriana Alarco de Zadra
Lo que me queda es abrazar a cualquiera que pase por aquí; veo a una mosca. Abro mis pétalos sin sueños y la trago. Adiós, amigos, si pasan o pasean por el Jardín Botánico no dejen de visitarme. Quizás se queden sin un ojo, sin un dedo, sin nariz. Pero tendrán el placer de conocerme... íntimamente.
Sobre la autora: Adriana Alarco de Zadra
1 comentario:
creativo y nuy bien logrado escrito. me gustó mucho. un abrazo
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