miércoles, 17 de agosto de 2011

El placer de leerte - Isabel Mª González


Siempre me tienta empezar por tus finales. Ya sabes que soy bastante urgente. Avanza tu relato perfecto y coherente, pausado pero intenso, conquistándome. ¡Como me gustan tus previas! Cómo me enciendes. No entiendo cómo, conociéndote, pulsas siempre el detonador cuando menos me lo espero, y medio muero combustiéndome entre el placer de las deflagraciones y la frustración de que se acaben tus minificciones.

1 comentario:

carlos de la parra dijo...

Por más que queramos darle la vuelta a lo Freudiano, un hombre y una mujer desnudos y en condiciones de la entrega amorosa , son los únicos que logran flotar en el supremo éxtasis erótico.
Lo demás son intentos frustrados de lograr lo mismo, escribiendo ,pintando, toreando, actuando, bailando, haciendo fortunas y mil etcéteras que nos regresan a la frustración de no entender que nos impele a suplantar la perfección del amor, con otra cosa.
Y lo peor es que insistimos; además sometidos a reglas del juego que no inventamos y cuya matemática adversa nos fué impuesta por un sistema esquizofrénico.
Menos mal por los intervalos de paz que nos dan los Dioses, y los momentos de exceso de cordura que te logran dar una interna sensación de integridad.