lunes, 8 de agosto de 2011

En sus manos - Rafael Blanco Vázquez


El masajista chino no habla mi idioma y con sus manos grandes, cálidas y sabias le está metiendo una soberana paliza a mi maltrecha espalda. No me ha hecho preguntas ni me ha pedido que me relaje, ya se está encargando él de relajarme a golpes. Tumbado en la camilla, me invade la sensación de que, si de pronto le diera por depositar un beso en mis labios resecos, me dejaría hacer, por la necesidad que tengo de un poco de ternura en estado bruto, sin una palabra.

Sobre el autor: Rafael Blanco Vázquez

2 comentarios:

Patricia Nasello dijo...

Muy bueno, Rafael

Nélida Magdalena Gonzalez de Tapia dijo...

Hola Rafael muy lindo lo que escribiste. Muchos éxitos.
Neli :)