miércoles, 24 de marzo de 2010

Mientras dure la belleza – Héctor Ranea


Mientras Orazio Elche escribía la que, según su opinión, la de su esposa y la de su editor, sería la novela del siglo y lo acercaría aún más al Nobel. Mientras Prudencio Algañara resolvía por más de seis meses, preso por propia voluntad, y alimentado a manzanas y otras frutas, el problema del origen de todas las cosas. Mientras Ludmilla Stegoralya encontraba por fin la secuencia invariable en un retrovirus que estragaba a los humanos. Mientras Artermisa Flores pintaba el cuadro más sensible sobre la condición humana. Mientras Gerardo necesitaba morir para no seguir sufriendo. Mientras el Jefe de la Central Energética se sentía orgulloso porque estaban por fin resolviendo el drama del colapso ecológico con energía renovable y sustentable. Mientras, mientras, mientras, un asteroide de veinte kilómetros de diámetro, entraba en la atmósfera de la Tierra.

7 comentarios:

Javi dijo...

¡¡¡¡...!!!!
Fantástico, Héctor.

Florieclipse dijo...

Muy bueno, maese Ranea. Me resultó muy curioso encontrar el nombre de Artemisa Flores en el cuento. Así se llama una amiga que vive en Martinica. Bueno... todos los nombres se cruzan, se descomponen y se mezclan en el universo de las letras, ¿verdad?

Ogui dijo...

Gracias, Javi y Florieclipse. El nombre lo elegí por Artemisia Gentileschi, una pintora de la escuela de Caravaggio que siempre me llamó la atención, sobre todo por sus varias interpretaciones de la decapitación de Holofernes por parte de Judith... la flor me la impuso un equilibrio entre la sangre que fluye y la sangre que se queda...

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Absolutamente sublime, Ogui. Me recordó algo que escribió el polaco Lem, "Un minuto humano". Está en el libro Provocación. Pero lo genial de tu texto es qie lo resolviste usando muchas menos palabras.

Nélida Magdalena Gonzalez de Tapia dijo...

Simplemente, "ESPECTACULAR". Te felicito, me encantó. Neli ♥

Daniel Antokoletz dijo...

Excelente!!!

Ogui dijo...

Gracias... estoy ruborizado... y lo digo en serio!