viernes, 1 de octubre de 2010

Arte - Sebastián Chilano


En medio del barrio más antiguo y más viejo de la ciudad mataron a un travesti. No lo mataron, lo descuartizaron. Lo cortaron en pedazos: dedos por un lado, muñecas por otro, y después codos, hombros, caderas, rodillas, vértebras, veinticuatro costillas, ojos, hígado, riñones, siete metros y treinta y tres centímetros de intestino delgado, oídos, aorta, corazón, cerebro, cerebelo y un solo pezón. Con la misma precisión lo volvieron a unir. Dos vértebras y entre medio de ellos el riñón, la aorta seccionada al medio y sobre ella las uñas en hilera, cosidas con el pelo y la cejas.
Un hombre joven confesó el crimen y fue condenado al destierro. También ganó el premio de la Bienal de arte costumbrista.

Tomado de Prometheus http://www.pmdq.com.ar/

4 comentarios:

Isabel María González dijo...

Crudo, irónico, muy bueno.

Sandro Centurión dijo...

Muy buen texto. Felicitaciones

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Gracias por los comentarios, Isabel y Sandro, los invito al blog EN TRES NOCHES LA ETERNIDAD donde hay más material del autor

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Isabel, Sandro, gracias por los comentarios, para ver más textos del autor se puede consultar el blog EN TRES NOCHES LA ETERNIDAD