viernes, 10 de octubre de 2008

Tercer mandamiento - Roberto Ortiz


TERCER MANDAMIENTO
Roberto Ortiz

Recuerdo que era noche de brujas. Todo pasó tan rápido que ahora lo comparo como el videoclip de los ascensores, ese en el que el ascensorista aparece en más de treinta escenas con más de treinta tipas, a las que viola antes de mirar y escupir a la cámara. Todo iba bien hasta que llegaron los puchos y allí sí que nos enrollamos. Con ganas de joder, contratamos a Natividad. La estábamos haciendo linda, pero cuando El Chato la embestía por la boca, a la puta se le ocurrió la mala idea de preguntarle si hacía lo mismo con su novia. Fue entonces cuando se rompió el cristal. Entre uno y otro disparo, El Chato remató puñetazos y puntapiés. Carlos escapó con el segundo disparo. Yo, que sabía que Camila le había dejado, le dije que se calmara, que, ¡puta Chato, no es para tanto!

No hay comentarios: