sábado, 8 de agosto de 2009

La costurerita que dio aquel mal paso - Graciela Pérez Aguilar


La costurerita que dio aquel mal paso - Graciela Pérez Aguilar

Se despertó tendida sobre la grava del terraplén. Con esfuerzo, levantó la cabeza y vio que, de su pierna herida, manaba una corriente de sangre. Con enérgica determinación volvió a desmayarse y soñó que emergía del otro lado de su arteria femoral, muñida de hilo y aguja.
—¡Qué sutura tan fina! ¡Le salvó la vida! —exclamó más tarde el médico de la guardia.

2 comentarios:

Nanim dijo...

Vaya, vaya... qué bonita forma de resolverlo... me gustó mucho esa necesitad vital superando lo imposible.

Angela dijo...

Que maravilha!