miércoles, 31 de diciembre de 2008

Gusano tornillo - José Vicente Ortuño


GUSANO TORNILLO
José Vicente Ortuño

Dedicado a Miguel Gila

El gusano tornillo entró por la nariz. Intentó sacárselo hurgando en sus fosas nasales con unas pinzas, pero el insecto se adentró veloz en su cráneo, dejando a su paso unas babas verdosas que fluyeron cual molesto resfriado.
Los primeros días el insecto se abrió paso taladrando el hueso, lo que le produjo constantes dolores. Cuando llegó a la bóveda craneana y comenzó a devorar el cerebro, el dolor se hizo insoportable. Además, la pérdida de masa encefálica, que manaba por su nariz junto con las babas verdes, le provocó desorientación y pérdida de memoria.
Al vigésimo día el gusano se instaló en el hipotálamo y desarrolló miles de zarcillos, finos como cabellos, que se extendieron por su cerebro durante los siguientes días.
El trigésimo día el parásito se miró al espejo y comprobó que el cuerpo que había ocupado le satisfacía.

Ilustración: Fotomontaje del autor.

3 comentarios:

Salemo dijo...

Lo mejor para estos casos de penetración, aconsejan algunos, es relajarse y gozar.

Walter Dardo Böhmer dijo...

penetración y ocupación... si fuese solo penetración, bueno, uno podría intentarlo.

Ogui dijo...

Penetración del gusano tornillo es la que pasa hasta el cerebro por la uretra! Muy gráfico, José