martes, 26 de abril de 2011

Razón de Dios para no existir – Héctor Ranea


Ciertamente, los dados de Dios deberían tener infinitos lados. Pero él podría contarlos, de modo que no serían infinitos. Ergo, tendrían un número finito de caras. Entonces él no podría tomar infinitas decisiones. Así, no es omnipotente. Un Dios enclenque no podría jugar a los dados con infinitas caras, menos contarlas. En tal caso podrían ser infinitas y él jamás lo sabría; entonces, no sería omnisapiente. Si no fuera omnisapiente no sabría dónde está, ergo podría estar en el Universo equivocado: tal vez, éste. Si estuviera acá, sin saber, sin entender, tirando dados al azar, podría pasar cualquier cosa. Entre ellas, que el Universo se expandiera para hacerle lugar a sus dados arrojadizos, ergo: este dios ocuparía lugar. Si ocupara lugar no sería ubicuo aunque podría, pero no por propia voluntad. O sea, no juega a los dados. Pero si no juega a los dados es porque no puede…

4 comentarios:

El Titán dijo...

genial Ranea, teólogo ludópata que reafirma mi agnosticismo berreta...

David dijo...

Si ese "dios" poseyera infinita sabiduria, podria contar los infinitos lados de sus dados... como simples mortales no comprendemos siquiera el concepto de "infinito"

Ogui dijo...

Gracias Esteban. Precisamente, David, ése es el argumento primero. Si cuenta las caras, no serían infinitas. Si no son infinitas, el mundo no sería como es. Puede ser que no se comprenda el infinito, pero que es, es.

Ludecan dijo...

Muy salado post!
Juegos de palabras, juegos de mente y reflexiones.
Muy bueno che, felicitaciones