
En el año 1707, el archiduque Carlos se preparaba para invadir España. Un contingente de unos cuatro mil soldados había acampado en un llano cercano a los Pirineos; al otro día seguirían su marcha rumbo a las montañas. Tal cual lo planeado, levantaron campamento y avanzaron. A poco de su partida y en absoluta claridad, desaparecieron sin quedar nada de ellos en el lugar, tal como si hubieran atravesado el umbral de lo invisible e imperceptible. Durante siglos este hecho fue un misterio sin explicación. Hoy, en el año 2207, sabemos la verdad: la súper computadora llamada Universo alojó un virus que se comió esos archivos de golpe.

















































