miércoles, 17 de septiembre de 2008

Espíritus - Olga A. de Linares


ESPÍRITUS
Olga A. de Linares

Desperté y el fantasma estaba en la habitación. Ropa oscura, gestos exagerados, suspiros que rivalizarían con cualquier huracán tropical... Teatral, demodée, tirando a trágico. Y al parecer sin otro deseo que pasearse de un lado a otro, entre lamentos.
Amante de emociones fuertes, yo había pagado para ocupar la habitación con fama de encantada. Pero esperaba más que deambulares suspirantes.
—Oiga, joven... Si no piensa hacer algo más... fantasmal, pediré la devolución de mi dinero. Así, el único riesgo que corro es morir de aburrimiento.
—¡Oh, Muerte! ¡Oh, grave signo de un gran poder lejano! —declamó, en respuesta. Pasó el resto de la noche recitando a Novalis
No logré que me reintegraran lo abonado.
Yo pedí un fantasma y eso tuve, dijeron; si no me gustó que se tratara del Espíritu del Romanticismo, debí prestar atención a la letra chica.

Ilustración: Salvador Dalí

No hay comentarios: